Consejos / mochila

La preparación física. El Camino de Santiago no es un paseo que este exento de dificultades. Es cierto que, en principio, es realizable para cualquier persona, tanto para aquellos que están acostumbrados a andar como para aquellos que no lo están. De todas formas,es cierto que no debemos perder de vista que el esfuerzo que supone una peregrinación de este tipo requiere de unas condiciones físicas determinadas y que, por lo tanto, es necesaria una buena preparación previa, podemos conseguir esta preparación haciendo salidas de menor a mayor distancia unos meses antes de llegar el momento de realizarlo.

Como sugerencia estaría la realización de  excursiones por alguna zona de montaña que conozcamos bien, con el mismo calzado, indumentaria y mochila pequeña con que realizaremos el Camino. Sería conveniente realizar varias excursiones, a lo largo de las cuales iremos incrementando los kilómetros.

La preparación física es uno de los aspectos más importantes para lograr que la peregrinación sea un éxito. No sólo para tener la satisfacción de haberla podido finalizar, sino también para disfrutarla y, así, conseguir que se convierta, posiblemente, en una de las vivencias más gratificantes de nuestra vida.

La alimentación. El gasto energético es muy superior al de la vida cotidiana y es necesario compensar esta pérdida con una buena alimentación. Lo más aconsejable es empezar el día con un buen desayuno, a lo largo de la etapa tomar alimentos ligeros y energéticos, y hacer la comida más fuerte al final de día, una vez acabada la etapa y más descansados.

Objetos de valor. Afortunadamente, los casos de robos en los albergues son muy poco frecuentes. De todos modos, y especialmente en los albergues más grandes, es necesario tomar las elementales medidas de seguridad y no dejar olvidados los objetos de valor mientras estamos, por ejemplo, en la ducha o paseando por la población. También hay la posibilidad, de hecho la más frecuente, de dejarnos alguna cosa olvidada en alguna de las múltiples paradas habituales a lo largo de una etapa (bajo un árbol, en un bar, etc.). Así pues, como conclusión, podemos afirmar que los objetos de valor o delicados y los largos caminos a pie son poco compatibles.

Secar las botas. Si han quedado empapadas por la lluvia, un pequeño truco para secar las botas por dentro, cara a emprender el camino al día siguiente, es poner varias hojas arrugadas de periódico bien apretadas. Al cabo de unas tres o cuatro horas las sacamos y ponemos otras. Con dos o tres veces que repitamos esta operación será suficiente para que el papel absorba toda el agua y las botas nos queden bien secas.

Las etapas programadas y las prisas. No es necesario decir que cada uno puede hacer el camino como quiera. Pocas cosas hay más agradables que andar libre sin prisas y sin preocupaciones, disfrutando con intensidad de todo lo que nos ofrece el Camino. Pocas sensaciones son tan placenteras como dejar que sea el mismo Camino y nuestras circunstancias las que nos marquen los hechos y el ritmo.

La credencial: La credencial del peregrino es un documento que se entrega a cada uno de los peregrinos y es necesaria para tener acceso a los albergues y para obtener la compostela. Ya en el Camino, este documento sólo tendrá validez si está debidamente datado y sellado. Así pues, a lo largo de recorrido hemos de solicitar que nos pongan el sello y la fecha allí donde pasemos, bares, parroquias, comercio, etc.

Por todo esto es muy importante que la credencial siempre la llevemos localizada y con nosotros, pero sin extraviarla, esta luego nos permite acreditar el haber realizado el camino y así poder obtener la compostelana.

  • Saco de dormir
  • Funda de almohada
  • Aseo personal
  • Taper
  • Linterna
  • Medicación personal
  • Vaselina (hidratar pies)
  • Tiritas, betadine o similar, agua oxigenada, vendas
  • Zapatillas de deporte
  • Ropa:
    • Camisetas
    • Pantalones: largos y cortos
    • Calcetines de algodón (varios pares, unos dos por día)
    • Chanclas de baño
    • Bañador
    • Toallas: ducha y cara
    • Forro polar o sudadera
    • Ropa interior (a ser posible de algodón y no ajustada, para evitar escoceduras)

El peso de la mochila no debe de sobrepasar los 13 Kg., pensar que hay transportarlas todos los días y somos un grupo

En esta mochila llevaremos aquellas cosas que nos puedan hacer falta durante las etapas, hay que ser comedidos en el peso que llevamos, y que sean realmente necesarias:

  • Gorra
  • Pañoleta  / pañuelo para el cuello
  • Crema solar y protector labial
  • Tiritas y venda
  • Cantimplora (intentar mantenerla siempre llena de agua)
  • Chubasquero
  • Muda interior, calcetines, camiseta y pantalón
  • Medicación que podamos necesitar de uso personal y tengamos que ingerir durante el tiempo que dura la etapa
  • Pomada, crema o similares posible picadura de mosquitos u otros insectos
  • Alimentos: caramelos, frutos secos, pastas.
  • CREDENCIAL DEL PEREGRINO

 

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