1ª Etapa 14 -15 años


Celebrada la Vigilia pascual, manantial de que brota nuestra fe y nos ofrece el camino para crecer en la fe, continuamos nuestro camino unidos a la comunidad parroquial y a la Iglesia.
Vamos a descubrir la historia de amistad de Dios con los hombres, cuya plenitud es Jesucristo, Dios y hombre verdadero. Aquel de quien nos fiamos los cristianos.
Esta etapa es un nuevo momento, el de hacer propios los sentimienots de Cristo, el de aprender a vivir la vida de los resucitados. Los mandamientos vividos como Jesús los vivió, dan fruto en una vida nueva. La virgen María, nuestra Madre, y los santos son los mejores testigos de esta novedad.

En esta noche de Pascua, y siempre que celebramos la eucarístia, recibimos el encargo de ser testigos del Señor con nuestra vida. Nos convertimos en sus testigos cuando nuestras acciones, palabras y mod de ser transparentan a Jesucristo, nuestro señor.

Nos vamos a centrar en el modo de vida de los cristianos, en su forma de comportarse. La mayor aspiración es pensar como Jesucristo, valorar la vida como él, amar como él y, con él, vivir en comunión con el Padre y el Espíritu Santo. Aún a pesar  de sentir con frecuencia la contradición entre lo que su conciencia les indica que deben de hacer y lo que realmente hacen.

Cristo señala a sus discípulos el camino para ser plenamente felices: las bienaventuranzas, por ello insistiremos en que consiste la vida cristiana, esto es, el seguimiento e imitación de Cristo bajo el impulso del Espíritu Santo. Lo haremos a través de cuatro elementos que son complementarios: la libertad, la conciencia, la norma o ley, y el pecado. Desgranaremos los Diez Mandamientos, principios de la vida moral válidos para todos los hombres: Nuestro Dios es él único Dios, el único que crea y salva. Y para que vivamos felices no propone un camino marcado por el Decálogo que entregó a Moisés y que Jesús nos enseñó y llevo a su plenitud.

Nos adentraremos en los rasgos de identidad cristiana y contemplaremos cómo piensa, vive, actúa y reza un cristiano para poder ser testigo del Señor, siendo conscientes de que no es lo mismo haber conocido a Jesús que no conocerlo, no es lo mismo caminar con él que caminar a tientas.

Conoceremos la vida de algunos santos que ruegan por nosotros ante Dios y son para los cristianos testigos del Señor y ejemplo de vida cristiana.

 

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