“La comunión eclesial, aun conservando siempre su dimensión universal, encuentra su expresión más visible e inmediata en la parroquia. Ella es la última localización de la Iglesia; es, en cierto sentido, la misma Iglesia que vive entre las casas de sus hijos y de sus hijas”

(Juan Pablo II, Exhortación apostólica “Christifideles Laici”, 26)

La parroquia es el ámbito más propio de Cáritas: realización de una comunidad cristiana que vive comprometida con los pobres, se ocupa de ellos y responde, así, al mandato del Señor. La práctica de la caridad no constituye un apéndice añadido a su actividad, sino una parte esencial e irrenunciable de su misión evangelizadora. A través de Cáritas parroquial, es un equipo de personas presidido por el párroco, la Iglesia abre sus brazos a las personas y familias necesitadas del entorno más próximo, no sólo acogiéndolas y atendiéndolas en sus necesidades materiales más acuciantes, sino animándolas y acompañándolas en sus propios procesos de promoción y desarrollo personal y social.Para desarrollar este ministerio, la comunidad parroquial necesita contar con personas que se encarguen y se responsabilicen de su cultivo: ellas forman el grupo de Cáritas. Os invitamos a tomar conciencia de comunidad y que participéis de una forma activa es esta tarea. Pero Cáritas es también una llamada al corazón de la comunidad, una experiencia viva y participada de solidaridad, de sensibilidad y de compromiso compartido con los pobres. Las Cáritas Parroquiales son espacios clave de la red de atención de Cáritas en la Diócesis. Desarrollan el trabajo de acogida y acompañamiento, con el fin de iniciar los procesos de intervención con las familias y las personas. Desarrollan principalmente las siguientes actividades:

  • ACOGIDA, primera atención a personas en situación de dificultad.
  • VALORACIÓN particular de cada situación.
  • ACOMPAÑAMIENTO desde la relación de cercanía y gestión de ayudas que se realizan de manera personalizada, atendiendo a los procesos de las personas, porque Cáritas entiende que la ayuda dignifica, es un medio que general oportunidades para las familias y las personas.

de hecho es la mejor manera de poder llegar a todas las personas y realizar un verdadero acompañamiento con una mirada que va más allá de la ayuda puntual y económica a un problema concreto. Por ello, aparte de atender demandas de alimentación, ropa, vivienda y salud, ofrecemos espacios de formación, educación, e itinerarios individualizados de empleo.